Mi hija tiene displasia VII: la temida osteotomía

displasia luxación caderaOperar. Operar. Operar.

Esta es las palabra que me han tenido en jaque las últimas tres semanas, desde que nos avisaron del Hospital que ya teníamos fecha para la osteotomía de mi linda fresita.

Los que me leéis habitualmente sabéis que mi hija tiene displasia, una “deformación”, aunque no me gusta la palabra de la cadera que hace que la pierna esté permanentemente luxada. Después de mucha ortopedia, esperanzas chafadas y sinsabores variados la tenían que operar como única posibilidad.

Cualquier que haya tenido a un hijo en quirófano sabrá de lo que quiero hablar. Angustia. Tristeza. Miedo. Desesperación.

Estas tres semanas de espera desde que supimos la fecha han sido un auténtico calvario, un constante sentir que la llevaba al desastre y que todo iba a terminar.

Cosas sencillas como cambiar la ropa de verano y ver que no podría llevar nada bonito por el puto yeso en un montón de tiempo me daban ganas de llorar. Verla corretear feliz también. Perseguir a su hermano. Caminar sola. Descubrir el mundo erguida y contenta, todo me rompía el corazón. ¿Cuánto tardará en volver a tener las piernas libres? Mucho, hasta los 3 años mínimo.

Estos 8 meses de “libertad” sin aparatos ortopédicos ni nada en sus bonitas piernitas han sido un remanso de paz. Ella ha prosperado libre y estupenda como ella sola muriéndose de risa cada vez que conseguía hacer algo nuevo. Cada progreso era celebrado con kilos y kilos de su desbordante alegría y la operación había quedado suspendida en el aire. Algo que va a pasar, sí, pero que no está pasando aún, en plan espada de Damocles.

Y pasó.

Por un lado esperábamos la fecha, por el otro, no.

La osteotomía es el único camino a la recuperación completa, a no cojear, a no tener problemas de columna siempre, a no vivir presa de una degeneración que sería cada vez más evidente.

Así que hemos hecho lo que los padres hacen en estas ocasiones: tragarnos la tristeza y la angustia cuando estamos con ella y hacer de tripas corazón, confiando en un futuro mejor.

Cada uno lleva lo suyo como puede y yo debo confesar que lo he llevado francamente mal.

Hasta bien bien el día antes no empecé a temer por la larga operación en sí y a preocuparme de que realmente fuera a ir bien. Todos los miedos del mundo me cayeron encima justo antes. Quirófano es quirófano y da miedo. Terror, en mi caso.

Hasta ese momento solo me preocupaba del yeso inmobilizador, del trastazo de llevar férula dos años más o menos, de la montaña gigante y aplastante que nos iba a descuadrar. a joder, vaya.

Pero justo el día antes me di cuenta de que lo único importante era que la operación saliera bien, de que el resto era circunstancial. Y de que estando con ella todo saldría bien.

Y así ha sido. Hoy es su tercer día en el Hospital Sant Joan de Déu, institución a la que nunca agradeceré bastante su labor y si todo sigue bien mañana nos vamos para casa ya.

La operación fue un éxito, ahora toca esperar. Buscar la forma más agradable de pasar los días con el cacharraco de yeso que lleva y no mucho más. Esperar que todo se vaya soldando bien y confiar en un futuro mejor.

Por si me está leyendo algún padre/madre de niñas con displasia, a mí me ha ayudado mucho hablar con padres en la misma situación. He conocido a gente maravillosa a través de este blog y con motivo de la displasia de mi hija y en breve prepararé un post solo con consejos para diferentes fases de las ortopedias, yesos y recuperaciones hospitalarias.

De momento, avazanzo ya en plan spólier un grupo de Facebook para mamás de niñas con displasia, donde hay más de 100 casos y el número sigue creciendo. Eso sin duda os ayudará.

Pero aunque parece que me haya olvidado del blog, juro que no lo he hecho y en nada quiero compartir todos lo que he aprendido para hacer que la luxación de cadera de vuestra hija, si es el caso, sea más llevadera.

Y colorín colorado este post tan operatoso ha terminado

 

 

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17 comentarios

  1. Mucho ánimo Anita. Cuando ella sea mayor, no recordará los malos ratos y tendrá una vida plena y feliz gracias a este “sufrimiento” temporal. Un abrazo desde Oviedo

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  2. Ostres Anna. Quina angoixa llegint l’article patia per l’operació. sort que al final dius que ha anat bé 😀 Com dius, la resta és circumstancial. Una circumstància aparatosa i toca-nassos però mentre estigueu units i mirant endavant tot passarà i haurà sigut per anar cap a millor. Una abraçada als 4. En especial a la maduixeta.

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  3. Mandaros mucho animo, energía y fuerza!!! Desde que empezaste a hablar de las displasia de vuestra “fresita” se me ponen los pelos de punta … De verdad, la mejor de las recuperaciones y que vuestros mellis puedan correr prontito juntos!! Un abrazo enorme!!

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  4. Mucho animo y q todo salga bien.tengo una pregunta: mas o menos cuando se descubrio que lo tenia???es que tengo dos mellizos de siete meses y sigo con la mosca detras de la oreja….

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  5. Mucho animo! A mis mellizos les hicieron ecografias al poquito de nacer . A mi marido le operaron 16 veces de niño por una enfermedad de los huesos y es una persona feliz y apenas se acuerda . Todo saldrá bien

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Me encantan los comentarios!

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