Gemelos, los asombrosos 10 meses

gemelos primeros pasosNo sé si es algo normal en todos los bebés o si soy yo como madre primeriza enamorada hasta el tuétano enecasílabo de sus gemelos pero mis pequeñuelos están empezando a hacer cosas graciosisísimas.

Si me preguntan por los grandes momentos de cambio de vida en los mellizos diría dos, los 3 meses y los 10 meses.

No he leído en ninguna parte que se anuncien grandes acontecimientos para estas fechas pero yo estoy fascinada, asombrada y muerta de risa con las novedades que nos embargan.

Os cuento, a ver si soy yo la única cursilonga achunchulinada en la sala o alguien más me secunda.

Objetivo, caminar y estar de pie

gemelos gateando
Raro momento de gateo en lo que queda del salón

Desde que estos angelitos han cumplido los diez meses de vida parece que solo tienen una cosa en la cabeza: estar de pie, explorar erguidos en plena operación de I+D.

Incluso la niña, con su displasia que le impide movimientos normales a su edad,  y bastante oxidada por los meses de prótesis ortopédicas está que se sale y solo quiere estar de pie. Sí, claro, ella necesita ayuda, pero la sonrisa que le cruza la cara aguantad sobre si misma no tiene precio y para lo demás Martercad, Visa o lo que queráis.

Gatear no les despierta una pasión especial aunque sus pinitos rebozándose por la arena del parque y por la casa hacen. Pero a ellos lo que de verdad les pone es estar de pie.

Don Rubiales se aguanta con apoyos desde los seis meses pero ha sido ahora que se ha puesto todo campeón yendo y viniendo de allá para acá, con soportes externos o manitas. Está gracioso no, lo siguiente, cogiéndose a todos los muebles y desplazándose cuál Tarzán o Chita.

Pues así están, arreglándoselas para llegar justo a esos lugares benditos a los que no hay que llegar, léase cocina con mil frascos de cristal, segundo baño con arena de gata, bola lámpara y demás.

Monos monérrimos pero con más peligro que un fusil cargao.

Interacciones gemelares

Esto sí que es para coger pipas y sentarse a mirarlos. Se acaban de descubrir como quién descubre una playa tropical y están que se mueren de risa cada vez que se ven. Sus manotazos ya son claramente de alegría y ahí andan, cogiéndose de la manita, tirándose una encima de otro para jugar y aprendiendo cosas graciosísimas como bajarle el pantalón al otro, hacer caída libre de hamaca o quitamiento veloz y olímpico de juguetes. Nada más divertido que quitarle en su cara al hermano gemelo lo que tiene y volver y así consecutiva e infinitamente. Se lo pasan en grande y solo el silencio en la sala advierte que están haciendo algo que no deberían, leáse el capítulo anterior o poner dulces manos en enchufes, claro está.

Cena, biberón y subidón

gemelos cenaOtra gran novedad. Desoyendo un poco las pobres indicaciones sobre alimentación complementaria de mi enfermera pediátrica he empezado a darles papilla también por la noche. Cuando pregunté la recomendación fue “dales sopa de pollo con sémola” cosa que, obediente de mí hice a pies juntillas. La sorpresa fue que se la comieron en un pis pas y lloraban pidiendo MÁS. Así que al día siguiente les di crema de verduras, un clásico en las recetas para la cena de los bebés y se la comieron encantados. No contentos con repetir, Don Rubiales se fue al biberón de cereales y se lo pimpó entero inmediatamente después. Pensaba que después de semejante atracón y la consiguiente toma de pecho nocturna se quedarían relajados, cansados y sería extremadamente fácil hacerles dormir. Craso error de cálculo infantil el mío donde los haya. Lo que siguió fue un festival de risas, juegos, subidón y cachondeos bebeciles varios, todo un espectáculo de gemelos en acción. Y así ha seguido las noches siguientes. Si antes se acostaban dormidos como leños a las 20:00/20:30, ahora el festival puede alargarse hasta las 22:00 o mucho más si no se le pone remedio. Un desmelene nocturno de subidón. Una novedad que no sé como registrar, buena, mala, o no sabe no contesta.

Blablando que es gerundio

Entre ellos los mellizos se cuentan unas historias tronchantes que no es posible entender ni de broma. La mayoría aún son grititos con mucha risa pero empiezan a articularse algo semejante a las palabras. A eso hay que unirle que por separado y sin refererirse a su gemelo empiezan a hablar en su lengua de trapo infantil, explicándose la mar de bien si les entendiera. Si pillo los mama, papa, agua y las quejas (especialmente las de menú o hora de dormir, clásicos infantiles) pero se me escapa completamente en resto. Empiezan a reaccionar lingüísticamente a las cosas y eso para una enamorada de la lengua es un hecho total y absolutamente fascinante.

En nada me están pidiendo dinero y se me pasa la emoción pero de momento me muero de amor. Y de curiosidad por seguir con los avances.

Y vosotras, madres de uno o de dos o de muchos más, ¿notasteis un cambio radical a los diez meses?   ¿Soy una exagerada? ¿voy a flipar con lo que vendrá cuando cumplan el año, verdad?

Y colorín colorado este post tan diezmesil ha terminado.

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6 comentarios

  1. Hola!
    A mis mellizos aun les falta un mes para los diez. Me encanta lo de la interacción entre ellos.. pones que se acaban de descubrir, antes no se hacían caso? Los míos no se han hecho ni pu… caso nunca, desde que nacieron. Cuando eran muy bebes creo que ni notaban que existía el otro. Últimamente si que se hacen algo de caso pero normalmente es para quitarle al otro el juguete que tiene entre manos. Quiero que llegue el momento que jueguen juntos, se rían juntos… en general que hagan cositas junticos, a ver si noto yo también el cambio de los diez meses

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    • A ver! yo creo que sí. Estos se ignoraron lo más grande desde el nacimiento, es recien ahora que empiezan a reírse juntos y querer con más énfasis tener lo que tiene el otro y hacer lo que hace el otro. Es un momento divertidísimo! la niña se parte solo de ver a su hermano y se ponen contentos… y eso solo irá a más! somos mamás doblemente afortunadas!! 😉

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  2. Jajaja, qué graciosos! Yo creo que lo que marca la diferencia es que gateen, o anden lo que no gatean, o se desplacen autónomamente, vamos, más allá de hacer la croqueta. Que puedan llegar fácilmente adonde quieren. Una vez que hacen eso, es como se les hace un click en la mente y espabilan que no veas! Eso a algunos les llega a los 10 meses y a otros antes y a otros después, pero para mi el punto de inflexion es el gateo!

    Yo nunca he dado purés por la noche, solo a mediodía. De noche era teta, cuando ya llevaba unos meses trabajando y ya comiendo otras cosas y yo me fuí quedando sin leche, bibe de cereales, y después ya cena normal sólida, y bibe después. Pero pure de noche nunca. ¡Costumbres distintas! Eso sí, por suerte en mi casa caen tempranito tempranito, gracias a dios!

    ¡Disfruta mucho de ellos, que esta etapa de exploradores es super divertida!

    Un beso

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    • Pues yo no pensaba darles puré y se lo comen como hienas! y luego se zampan el resto y les sigo teniendo toda la noche encima para teta. A este paso se me ponen ceporricos.
      Sí, estoy de acuerdo en que el momento de inflexión es su movimiento autónomo! se lo pasan pipa 😉

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Me encantan los comentarios!

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