Gemelos y hospital: Guía rápida de supervivencia

Sant joan de Déu
Hospital Materno Infantil Sant Joan de Déu

“Tú a casa, yo al hospital” podría ser también el título de este post. Si tener a un bebé en el hospital es ya un desasosiego y un mal trago, tener a uno en casa y a otro en el hospital es tremendo.

Debe ser igual de jodido complicado si no son gemelos, si son hermanos con tiempo de por medio, así que intentaré que estos 15 días y 14 noches de experiencia en ingreso hospitalario puedan ayudar a otras madres que estén o estarán en esta misma situación.

Tengo mucha “suerte” y este ingreso no se debe a una enfermedad al uso, la displasia de mi hija no requiere de tubos ni medicación sino de artilugios que hacen que al verla te duelan los ojos y el corazón, pero su vida no sufre riesgo.

Estos más que bien intencionados consejos pueden ser imposibles  para hospitalizaciones en la UCI o semicríticos pero sí podrán ser útiles para casos menos graves.

Con gemelos todo se multiplica. Las alegrías, lo primero, las maniobras malabares para poder con los dos, lo segundo.

Un bebé en el hospital requiere una atención constante y mucho tesón por nuestra parte, en un momento en lo que más acostumbra a faltar es precisamente esa entereza. Pero esa entereza en realidad viene de serie, es un beneficio más de la maternidad, una cosa más de esas que no sabes hasta que no tienes hijos.

Si tienes más de un bebé la cosa se complica. No solo de tesón vive la mamá de gemelos, se necesita también mucho juego de cintura, mucha rapidez y capacidad de adaptación ante los cambios. Y qué mayor cambio que no estar ni un minuto al día en casa, que separar a los dos bebés en pos de una hospitalización.

En estas dos semanas que llevamos ya de hospital con mucha ayuda e infraestructura familiar de la buena estamos consiguiendo, creo, que ninguno de los dos gemelos se resienta demasiado.

Hay varias cosas que se pueden hacer, sencillas la mayoría para suavizar el trastazo en la cabeza que significa tener que estar con un niño en el hospital.

Para el bebé que está en el hospital

Mucho amor y paciencia

Es una obviedad de eclipse pero es así. Amor, mimos, cuidados, caricias, abrazos, mucho contacto físico, mucha atención y toda la paciencia del mundo para jugar hasta que se nos peguen las pestañas. Por evidente y pesadito que pueda ser, no hay mal tan grande que la compañía y el calor de la piel no puedan combatir. Así que respirar hondo y dejad el móvil en el cajón mientras estéis con el bebé en el hospital.

Receta infalible: lluvias de besos varias veces al día y un sinfín de canciones infantiles. Y si son con coreografía, mejor que mejor.

Madre descansada vale por dos

Otra obviedad de esas que nuestro cerebro de mamás borra y olvida. No vas a poder estar al 100% con tu bebé si no has dormido bien, comido bien y dado un paseo fuera de la habitación del hospital. Si no has podido dormir por la noche, busca quién te puede echar un cable para que puedas echar una siesta y volver a la carga. Pide que te traigan comida, zumos, tés y lo que necesites y te apetezca. ¿Recuerdas el posparto? pues esta es otra situación de emergencia en la que familia y amigos estarán encantados de ayudar.

Dar el pecho

Ante todo, mucha teta. Si tenéis la suerte de dar el pecho eso dulcificará los momentos más difíciles del bebé. La lactancia materna es maravillosa y mano de santo para el bebé. Yo uso la teta para dormirla y tranquilizarla a partes iguales. Y funciona.

Para el bebé que no está en el hospital

Rutina

parque infantil
Parque infantil como rutina

Por complicado que sea si durante la estancia en el hospital sus días pueden tener una coherencia y rutina mejor que mejor. En nuestro caso, al ser gemelos, necesitamos de mucha infraestructura de manos que ayudan para lograrlo, pero lo estamos haciendo y el angelito viene cada día al hospital y tenemos una rutina que seguimos, distinta a la habitual pero no tanto. Cuesta hacerlo, pero vale la pena. Así el desconcierto por su parte no es tan grande y la situación se hace más llevadera.

Tiempo con mamá  

Sí, ser mamá de gemelos muchas veces es dividirse por dos. El bebé que está en casa necesita también tiempo contigo, y a ser posible de calidad. Nosotros tenemos una rutina de ir solos al estupendo parque que hay delante del hospital Sant Joan de Déu y allí jugar un rato y pasear. Esto es bueno para él y para mí, salir un poco de la habitación, caminar, estar solo él y yo. En esos ratos me lo como a besos y le digo lo maravilloso que es y lo muchísimo que le quiero. Y él sonríe, como no.

Sant Joan de Déu
Sant Joan de Déu visto desde el parque

Ver a su hermanit@

Debe ser rarísimo pasar de verse todo el día a no tener al hermano gemelo al lado. Nosotros en esta rutina de venir cad a día al hospital incluimos un rato de juegos juntos en la cama. Ellos se dedican a darse zarpazos y mangonearse los juguetes pero así pasan un tiempo juntos en total normalidad: o sea, birlándose las cosas y dándole manotazos al otro.

Trapito de consuelo

Me lo recomendó una amiga que tuvo bastante tiempo a su hija en el hospital y la verdad es que funciona bien. Es un peluche hecho con fibras que absorben muy bien los olores para que se impregnen del tuyo y calmar al bebé cuando no está contigo. Olerte le hace sentir cerca de ti y le tranquiliza. Lo llevas durante unas cuantas noches entre los pechos y si puede ser derramas un poco de leche en él también. No sé si será por eso o porque pero se duerme mejor cogido a él. Además, es suavecito y agradable para abrazarlo.

Y vosotras, ¿tenéis alguna experiencia en hospitalizaciones de bebés? ¿algún consejo más  para otras mamás?

Y colorín colorado este post tan hospitalario ha terminado.

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10 comentarios

  1. Mis padres pasaron por eso con mis hermanos mellizos y, aún peor, con otros dos niños más (servidora y el mediano)… No sé cómo lo hizo mi madre, supongo que porque era super joven, si no es imposible de entender…y más cuando operaban a mi hermano en Madrid (viviendo nosotros en Asturias).
    Uno de mis hermanos mellizos nació con labio leporino y hubo que operarle varias veces, y al pobre, como le tocó todo, también tuvieron que operarle del oído… En fin, te entiendo perfectamente, tener a un hijo en el hospital es duro pero se complica sobremanera cuando hay otros hijos más…. porque, como bien dices, los que están fuera, tienen que estar cuidaos y atendidos igualmente… es una locura seguro!!! Muchos ánimos, que queda poquito!

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    • Tu madre es, como tantas otras, un animal mitológico de esos que parece que no existen pero sí lo hacen. Maravilloso lo que se es capaz de hacer al ser madre, la tuya es un ejemplo a seguir, habría que pedirle la receta mágica…
      Falta muy poco ya, qué ganas! gracias por los ánimos guapa y feliz octubre

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  2. Tampoco puedo dar ningún consejo porque no me he visto en tu situación. Lo más cerca que estuve de vivir algo ‘similar’ fue cuando operaron a mi madre y 1 día después, mi padre acabó en la UCI de otro hospital, a una hora en transporte público del de mi madre. Yo era una adolescente de 14 años, hija única y, de la noche a la mañana, no tenía padres. Me pasé una semana de peregrinaje entre las clínicas y viviendo sola pero la verdad es que no lo recuerdo terrible. Ahí es donde te das cuenta de como cambia la perspectiva cuando te vuelves adulto y los ingresados son tus hijos. De hecho, aunque nunca me lo dijeron, creo que mis padres lo debieron pasar bastante peor que yo en esta situación (ellos encamados y su niña a su aire), por mucho que confiaran en mi independencia.

    Yo creo que lo estás haciendo muy bien dada la situación, dando tiempo de calidad a los dos, desdoblándote y buscando truquitos para que estéis todos mejor.

    Recibe un abrazo muy fuerte y mucho, mucho ánimo 🙂

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    • Me da pena por un lado que entiendas lo que significa el hospital y ánimo por otro…eras muy pequeña aún! Seguro que eso te hizo más fuerte.
      Nosotros aquí estamos, contando las horas que faltan! Y cada vez son menos…

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  3. si te entiendo tengo mis gemelas que a los 3 meses tuvieron bronquilitis, que gracias al cielo, se enfermaron las dos juntas, porque sino creo que me moria, ya bastante que apenas dormia entre todos los medicamentos que tomaban, por suerte mejoraron rapido!

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Me encantan los comentarios!

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