Bebés: Rutina divina, sueño del bueno

Antes de tener hijos pensaba que acostar bebés era un peregrinaje de nanas para dormir en habitaciones infantiles, un largo cantar y cantar para lograr el sueño. Esta no era una de las grandes tontunas que tenía en la cabeza antes de ser mamá pero iba algo desencaminadilla, vaya. Y si, digo grandes tontunas con todas las letras y con la boca grande, porque hay que ver la cantidad de chorradas que tenía metidas a presión en la cabeza. Pero insisto, esta no era una, solo que una vez más no tenía ni puta la más mínima idea.

Durante el primer mes de vida de los gemelos, cuando eran bebés recién nacidos,  pasaba horas cantándoles por la casa para que se durmieran. Y estaba muy sorprendida de ver que no funcionaba, pese a mi escaso y poco gracioso repertorio de lo que recordaba de mi bastante ya lejana infancia le ponía muchas ganas.

Si debo ser totalmente sincera, creo que durante el primer mes, con los cólicos, las novedades y el carácter propio de los bebés acabados de nacer no hay forma humana de hacer que se duerman, pero eso lo pienso ahora. En el momento, miré videos en internet con trucos para dormir, leí libros sobre el sueño del bebé y pregunté a todo quisqui. Y nada de nada, venga a llorar y llorar. Y ahora pienso que ese primer mes no había nada que hacer, que son lentejas, lloran y lloran y ya, es lo que hay.

Mi madre siempre me decía que los niños tienen horarios, que deben tener su rutina, su cotidianeidad, su repetición y pautas, que eso les hacía felices y dormir mejor.

La verdad, así a simple vista antes de tener hijos me parecía una excusa para imponer una disciplina militar o una mayoría absoluta, pero una vez más me equivocaba.

Mi suegra, buena abuela también donde las haya, al poco de nacer los gemelos también empezó a decirme que el baño diario les ayudaba a dormir, tener horarios les tranquilizaba.

Dos son ya multitud y multitud con experiencia directa, así que, un poco por probar y necesitando que algo funcionara o me caía al suelo, empecé a repetir una pequeña rutina cada día, compuesta de paseo, baño y “cena”.

bebé después del baño en bañera de bebé
Mirad que relajadito está mi bebé después del baño

El horario lo fueron delimitando ellos, a los dos meses doña princesa guisante ostentaba ya el honor de concedernos 8 y 10 horas de sueño, así que fue seguir su querencia con sentido común, algo que no fue tan fácil como pueda parecer. Al principio no entendía que cuando tiene hambre, tiene hambre y ya está, no quiere nada más que no sea comer y que hacia las 20 le daba la hambruna tremenda esta que le da, pero poco a poco lo fui entendiendo.

Su hermano no tenía tan bien delimitados los horarios pero se fue incorporando a los de su hermana.

Pero dejadme que os descubra el secreto de la sopa de ajo paso a paso o de cómo convertirte en una Rottenmeier como yo.

1-Paseo:

Pase lo que pase, si no llueve a mares o hay un eclipse solar salimos todos los días dos veces a la calle, una por la mañana y otra por la tarde. El destino favorito es el parque. Aunque son muy pequeños aún para jugar y rebozarse cual croquetas en la arena, el estar entre árboles, flores y pájaros les sienta bien. Y a mí también, como no. Por la tarde, a no ser que tengamos algún recado o compra ineludible que hacer acostumbramos a bajar al parque a tomar el aire y un poco de sol. Pero bien sea el parque o bien sea dar vueltas a la manzana les cansa salir a la calle y estos paseos han subsanado muchos momentos de crisis doble de la buena, de lloros en estéreo de esos que taladran el cerebro y no poco. Así que, ante la duda, a la calle.

No importa la duración del paseo, a veces un ratito ya está bien, lo que importa es hacerlo más o menos en el mismo horario o si va a ser más largo, regresar a casa y al siguiente paso de la rutina siempre hacia la misma hora. En nuestro caso las 19:30 es el dead line si queremos dormir bien. Y sí, ahora con la luz y el día largo muchas veces me quedaría por ahí pero luego el precio a pagar es alto.

2-Baño

después del baño en bañera de bebé
Relajadita después del baño

Aunque por algún motivo que ahora no acierto a comprender en las clases preparto nos desaconsejaron el baño para los bebés, recomendándonos que fuera solo una vez a la semana o como mucho dos, pero la verdad es que a los bebés les encanta y después de un largo día de vómitos, babas, regurgitaciones, pipis y cacas variadas buena falta les hace. Aún oigo a mi profe de las clases, comadrona, preguntándonos a todo un grupo de madres primerizas e inexpertas ¿pero por qué bañar a los bebés si no sudan? anda que…como se nota que doña sabelotodo no era mamá.

Meter en la bañera al bebé, darle un masaje con crema, hablarle, reír con él, secarle y disponerle a una larga noche de sueño y relax es muy bonito. Gratificante diría. A ellos les encanta y les pone de buen humor, estoy segura de que entienden que después viene la cena y luego la dulce cuna les espera.

3-Cena

Como he dicho en innumerables ocasiones, estos gemelos tienen un hambre que parece ancestral, pero hacia las 7 u 8 semanas de vida empecé a notar como las tomas nocturnas se reducían a una para la niña y una o dos para el niño. Ella pasó, casi de un día para otro de dormir máximo 4 horas seguidas a dormir 8 y ahí tengo mucho que agradecerle al biberón. Aunque durante el día toman poquísima leche infantil,  pero el biberón extra después de una toma de pecho larga y sin prisas es mano de santo, oigan.

Con los dos estoy con ellos al pecho hasta que se duermen o adormilan ya bien hartitos y después les doy el biberón. Al niño le costó un poco dormirse enseguida, pero poco a poco la rutina funciona mejor que bien y se duerme también enseguida.

No sé si gracias a la rutina o gracias a tener unos bebés maravillosos hemos dejado atrás el caos inicial y ahora podemos dormir casi siempre entre 6 y 8 horas seguidas.

Hacia las 21:00-21.30 pm la rutina ha terminado y tenemos un ratito para cocinar, cenar y contarnos cómo ha ido el día.

Un gustazo, la verdad. Qué poco echo de menos esas noches que se confundían con los días.

Y vosotras, ¿tenéis alguna rutina que seguís? ¿sois doña Rotenmaier como yo o más flexibles? ¿Qué os funciona para dormir a los bebés?

Y colorín colorado hasta aquí este post medio adormilado.

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17 comentarios

  1. Yo siempre lo he dicho, las rutinas son fundamentales. Uno no puede pretender tener horarios con un recién nacido pero sí hacer las cosas es un relativo orden xa q vayan distinguiendo dia y noche. Y q adquieran buenos hábitos de sueño es fundamental cdo van creciendo, la inteligencia y el cerebro tamb se desarrollan cdo dormimos bien!

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  2. Qué maravilla!!
    Pues si hay que imponer rutinas se hace. Yo tb era de las que pensaba en paseos por casa con nanas y zarandeos varios… Jeje.
    Gracias por tus consejos 🙂

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    • Pues sí, todo sea por la paz familiar! y mira, ahora que me estoy acostumbrando tiene sus cosas buenas, así puedo preveer cuando prepararé la comida o cuando tendré un ratín para hacer cosas. Arriba rutina, arriba!!

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  3. Nosotros aprendimos esto con el mayor, hasta que no empezamos con una rutina fija, no durmió toda la noche (hacia el mes). Ahora con los gemelos empezamos desde el primer día, han tardado mas en dormir “toda” la noche pero supongo que también influyo el ser prematuros.
    Nuestra rutina es la misma: paseo, baño, cena, cuna. Pero a rebufo del mayor: tareas, controles, conservatorio…… Unos días la siesta es en la cuna y otros en el Maxicosi camino de las extraescolares.
    Contando los días para que termine el cole.
    Besos.

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      • Mejor de lo que podía imaginar, creo que hemos aprendido a tratar a los gemelos como si fueran un niño solo, pero latoso Jaja.
        Lo peor tal vez es que el mayor esta un poco rebelde y tengo momentos de…uff.
        Situación exacta del momento:
        – Badajoz 40 grados.
        – Papá trabajando (hasta las 9).
        – Carlos (8 años) mañana control de C. Sociales, tareas de todo.
        – Mateo (gemelo 1) dormido pero boca abajo, si le doy la vue!ta se despierta.
        – Oscar (gemelo 2) llorisqueando pq no consigue dormirse.
        Yo, subiendo escaleras para ver si se duerme Oscar, haciendo esquemas sobre la industria y poniendo lavavajillas.

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      • También tiene ventajas, como cuando se mete en la habitación con ellos y no sale hasta que los duerme o cuando uno de los peques se despierta antes de tiempo (fin de semana) y se va con su hermano mayor en la hamaquita a ver la tele y podemos dormir un ratito más.
        O los masajes que me da, o ver como los habla 😍😍😍

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  4. Aquí seguimos la misma rutina pero no hace efecto ninguno sobre mi bichilla. Se duerme y se desvela cuando quiere. Lleva dos días durmiéndose casi a la 1 de la madrugada y levantándose a las 11 de la mañana. Hoy la siesta acaba de empezarla a las 4 de la tarde… En fin, que me dicen que cuando vaya al colegio ya se centrarás ¡y eso espero!

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  5. A nosotros nos ha funcionado crearles su rutina, pues parece que ellos funcionan así, ya a eso de las 7:30 de la noche comienzan a darse en sus ojitos con las manos, y es en ese momento donde comienzo a preparar el ritual, jejejej bañera, agua caliente, tetero nocturno, tortuga con música, y listo. a eso de las 9 ya están listas hasta el otro día o hasta las 4 am. Pero es p
    oco lo que se despiertan a esa hora una de ellas se despierta a las 5 y la otra a eso de las 6.

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Me encantan los comentarios!

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