Semana 13 de embarazo: libros para el verano

Hay cuestiones que preocupan a toda embarazada. Amniocentesisamniocentesis no, embarazo de riesgo, aborto espontáneo, la dieta durante el embarazo, el cansancio…pero no quiero hablar de esto hoy. Entiendo que la información que existe pululando por la red sobre estos temas es más que suficiente en el día de hoy y, instalada como estoy en una antigua casa en l´Empordà, lugar paradisíaco para niños, embarazadas y cualquiera en su sano juicio no me apetece nada pensar en nada que suene a complicación. Ni a preocupación.

Desde este pórtico a la vista de flores exultantes con sus manzanitas crecientes y su césped asalvajado solo tengo ganas de escribir sobre veraniegos temas.

Por gracia y obra de mis queridos My Little Wood y L´Hortí estoy en uno de mis parajes favoritos del mundo entero, l´Empordà, rodeada de verde, playas y alimentos fantástico-fenomenales. CasaEmpordà_portico_jardin_verano_vacaciones

Mi rutina es el sueño de cualquier embarazada que se pueda mover en esta semana 13 de embarazo gemelar: desayuno algo rico pero con mucha proteína y fibra en la gigante cocina, paseo al bonito perro por el campo un rato largo sin prisas, me preparo para ir a la playa a leer alguna de mis últimas y fascinantes lecturas sobre el hecho de ser mamá.CasaEmpordà_perro_verano

Por la tarde la siesta se alarga hasta lo indecente y sin saber cómo ya estamos en este hermoso pórtico ajardinado en plena cena. Puedo comer todo lo que me encanta y es bueno para Pin y Pon (recuit, verduras de huerto, fruta del tiempo, queso del bueno) y me invento cosas que huelen a cócteles sin alcohol, harta ya de tanta cerveza sin.

En esta semana de sosiego veraniego me dedico a leer, dormir, pasear, cocinar y dormir, dormir, dormir. Miro a las golondrinas alimentando a sus crías como fuente de inspiración pero como nunca tuve contacto real con niños estoy en pleno buceo bibliografil. Mi profesora de yoga para preñis, Paula, me recomendó una lista bien larga de libros para escoger.

Ya un poco cansada de libros sobre el embarazo, el parto, la lactancia, los gemelos y el cuidado prenatal me estoy zambullendo de lo lindo en la mente del bebé y su desarrollo emocional.

He empezado con un libro fascinante sobre cómo piensan los bebés y sus emociones, de David Chamberlain, llamado la Mente del bebé recién nacido que explica con todo lujo de detalles lo fascinante del aprendizaje de los bebés y desmonta mitos sobre su supuesta simpleza mental.

Me admiran las reflexiones sobre lo innato y lo aprendido, la formación del cerebro, las neuronas, hormonas y endicronología. Sé que parece que me haya dado el ramalazo de estudiar medicina pero de veras que el autor, pese a ser un poco yanqui integrista, explica la mar de bien y de forma bien sencilla todo lo que acaece en la cabecita del bebé. A mí, madre inexperta donde las haya, me viene muy bien todo tipo de explicaciones sobre la inteligencia y la cognición infantil, porque la verdad, entre nosotros, no tengo ni la más menor idea.

Me encantan los niños y jugar con ellos y mirarles y observarles, no me malinterpretéis, pero nunca me saco de encima la sensación de que no sé realmente como son y cómo acercarme a ellos, siento un abismo generacional muy grande. Ni en mi familia sanguínea ni en la política (que nombre más feo para algo tan bonito) hay niños, así que he estado durante años en la más completa inopia infantil.

Como buena apasionada practicante de la Gestalt que soy y devota de darle su merecido espacio a las emociones también estoy leyendo El bebé emocional, de Enrique Blay junto con  El amor maternal, de Sue Gerhardt.

Ambos dos tratan las emociones del recién nacido y su entrañable vínculo con la madre. Sus lecturas me ayudan a darle valor y protagonismo al amor, la escucha y la observación. Para todas aquellas que tengáis un crash como yo con actitudes gestálticas, coacheras o seáis fans de la archifamosa PNL (programación neurolingüística) os recomiendo estas lecturas si estáis en fase de pre, post o plena reproducción.

En espera tengo la relectura de Rebeca Wilt y su  venerado clásico Educar para Ser y otros defensores de la escuela libre, pero de momento, aquí y ahora, en este patio entrañable y en plena observación de las golondrinas mamás me urge más el tema de los dos primeros años de relación con los ya muy queridos Pin y Pon.

Y con estas lecturas y un bizcocho os dejo que me espera un buen baño de

Anuncios

Un comentario

  1. Mi hermana Soti me decía ayer: “Qué momento más rico se está viviendo Anita… Que lo paladee, que es manjar de dioses!”… Y con tu manera de contarlo, hasta yo me chupo los dedos!! Pinyponmanía de verano, la mejor locura que existe… Luuuuv ya, honey!!

    Me gusta

Me encantan los comentarios!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s